domingo, 11 de octubre de 2015

TEST DE LA FAMILIA


1- PAUTAS DE APLICACIÓN

La administración de esta prueba puede realizarse indicando al niño que pinte a su familia o a una familia sin concretar más datos. 

Según algunos autores, esta segunda opción permite dar al niño más libertad para expresar sus sentimientos más íntimos pero tiene algunas limitaciones. Por ejemplo, no podemos conocer la valoración de los personajes reales sino que tenemos que efectuar inferencias de los supuestos personajes y roles sobre los miembros de su familia. 

Particularmente me inclino por la opción de pedir al niño que represente a su propia familia pero dándole libertad para que lo haga en la situación y con los detalles que él prefiera. 

De todas formas, todos estos aspectos deben ser decididos en cada situación y en función de las características del niño.

La técnica de aplicación del test consta de tres pasos básicos:

1º- Darle instrucciones para que efectúe el dibujo pero dándole libertad absoluta y tranquilizándolo en el sentido de que no vamos a ponerle nota y que no es importante que el dibujo sea perfecto. 

El establecimiento de una buena relación previa y motivación hacia la tarea es fundamental. No hay límite de tiempo.

2º- Controlar discretamente al niño pero sin que se sienta muy observado. Debemos ir memorizando (o anotándo) detalles de interés como posibles pausas, errores, actitud, etc. También el orden en el que va pintando los diferentes personajes.

3º- Una vez acabado el dibujo mostrar interés por el trabajo efectuado. No se trata de felicitarlo gratuitamente sino de destacar algunos aspectos del mismo: el color, la forma, algún objeto en particular. 

El niño debe percibir que estamos interesados, sorprendidos, con lo que ha hecho y evidentemente que estamos satisfechos. A partir de aquí podemos empezar a indagar en aspectos concretos del dibujo. 

El orden de las preguntas puede variar según transcurra el diálogo. 

A título de ejemplo las preguntas clave serían las siguientes:

a) ¿Dónde están? ¿Qué ocurre?

b) Quien es cada personaje (padre, madre, hermano...) 

c) ¿Cuál es el más bueno? ¿Cuál es el menos bueno? 

d) Con cual de ellos te lo pasas mejor.

e) Con quien te gusta estar menos.

f) Cuál de ellos está más triste y porqué, etc...

Las preguntas se irán ajustando al propio desarrollo de la conversación. El psicólogo debe profundizar en aquellos puntos que considere relevantes para el proceso evaluativo.

En el caso de que el niño haya efectuado el dibujo de una familia sin concretar deberemos preguntarle con quién de los personajes dibujados se identifica y qué es lo que le sucede a cada uno de ellos. 

Independientemente de la información aportada verbalmente por el niño, disponemos de una gran cantidad de información en el propio dibujo y que debemos saber interpretar. Antes, pero, de apuntar algunas claves para su interpretación, sugerimos unas pautas generales.

2- SUGERENCIAS GENERALES

1º- La interpretación de un dibujo infantil debe basarse en aproximaciones estadísticas, es decir, en que la presencia de una determinada característica del dibujo se asocie con una elevada probabilidad de presentar un rasgo de temperamento o personalidad concreto. 

También, desde el posicionamiento teórico del psicoanálisis, se ofrecen algunas explicaciones. 

No obstante, de ningún modo, se trata de una ciencia exacta, por lo tanto, hay que ser prudentes en la interpretación de estas pruebas. 

Los datos deben analizarse en conjunto y no tan sólo individualmente. Hemos de tener en cuenta, además, que el niño es un ser en desarrollo, en constante cambio y no siempre es fácil determinar qué piensa y por qué actúa de determinadas maneras. 

Sin embargo, esta reflexión no debe hacernos perder de vista la gran utilidad de estas pruebas como canal comunicativo y de conexión con el mundo interior infantil.

2º- Las diferentes características del niño que podemos ir suponiendo del análisis de esta prueba, sólo tiene validez en tanto en cuanto sean complementadas con otras pruebas u observaciones. 

Por lo tanto, sólo nos permiten formular hipótesis de trabajo que luego debemos contrastar con otras pruebas. La peculiaridad de cada niño, de cada caso, hace muy difícil establecer el mismo significado incluso para dibujos muy parecidos. 

De aquí la necesidad de este tipo de pruebas sean subordinadas o complementarias de otras más objetivas.

3º- Las interpretaciones del dibujo deberán tener en cuenta la edad del niño. Una misma característica puede tener diferentes significados según la edad.

4º- El dibujo debe analizarse en varios niveles. Primero en su conjunto, teniendo en cuenta aspectos de la situación general en el papel tamaño, forma; distancia de los personajes; presencia o no de elementos añadidos (animales, objetos, etc). 

En segundo lugar, hay que analizar individualmente cada figura representada: su tamaño, forma, situación respecto a otros, etc. En último lugar hay que verificar la información aportada verbalmente por el niño con respecto a lo que ha plasmado en el dibujo. 

Puede ser que un niño manifieste verbalmente mucho amor por su padre pero, en el dibujo, aparece desplazado y pequeño. 

viernes, 25 de septiembre de 2015

TEST DE LA CASA


1- INTRODUCCIÓN


El dibujo de la casa es un elemento recurrente y de alta presencia en los dibujos infantiles, en especial, en las niñas pero también en los niños. Ello podemos asociarlo a la expresión gráfica de un fuerte sentimiento interno como es el de la necesidad y deseo de vivir protegido por la seguridad de la casa y evitar los peligros del mundo exterior. 


Así, los niños representan o proyectan sobre el papel su propia forma de vida, los vínculos afectivos que le unen a su familia y también su relación con el mundo exterior.

El dibujo de la casa puede estar ya presente con esbozos muy esquemáticos y simples en niños de cuatro a cinco años. 

Evidentemente este primer tipo de dibujo nos proporcionará una información todavía muy pobre dado la escasez de elementos interpretativos, aunque es posible que ya podamos encontrar algún rasgo significativo. 

Es a partir de los 6 años, por término medio, cuando la casa comienza a mostrarnos detalles más variados. Puede ser grande, pequeña, muy o poco elaborada y presentar elementos añadidos varios (árboles, plantas, animales, nubes, chimeneas, humo, etc...). 

Es entonces cuando podemos proceder a un análisis más detallado.

Al igual que ocurre con otros test proyectivos, suele ser bastante bien aceptado por los niños al considerarlo poco intrusivo y relativamente simple. Algunos de ellos pueden mostrar algunas resistencias excusándose en su poca habilidad con el dibujo. 

Cuando esto ocurra hay que tranquilizarlos y hacerles ver que, en todo caso, no vamos a juzgar la calidad de su dibujo y que puede efectuarlo como mejor le parezca. 

Sea como fuere, el test de la Casa, puede aportarnos información valiosísima acerca de los diferentes aspectos del temperamento del niño así como de su mundo emocional y la forma con la que se relaciona con el ambiente externo.

2- APLICACIÓN DEL TEST


Es muy simple. Basta con dar las indicaciones al niño para que efectúe el dibujo de una casa. 

Puede ser cualquiera que él desee pero debemos procurar no influenciarlo de ninguna manera con algún comentario o respuesta. 


Las instrucciones verbales pueden ser algo así como: “Dibuja una casa cualquiera, como se te ocurra. Hazlo como mejor te parezca”

Si el niño lo desea, después puede colorearla.

Deberemos disponer de papel en blanco (din A4), lápiz (nº2), lápices de colores, goma de borrar y un sacapuntas.

No hay tiempo límite y el dibujo se dará por concluido cuando así lo determine el niño.

3- CONSIDERACIONES GENERALES


1º- La interpretación de un dibujo infantil debe basarse en aproximaciones estadísticas, es decir, en que la presencia de una determinada característica del dibujo se asocie con una elevada probabilidad de presentar un rasgo de temperamento o personalidad concreto.


Desde el psicoanálisis se apuntan también ciertas interpretaciones basadas en su teoría.

No obstante, en ninguno de los dos casos, se trata de una ciencia exacta y, por lo tanto, hay que ser prudentes en la interpretación de estas pruebas. 

De todas formas, esta reflexión, no debe hacernos perder de vista la gran utilidad de estas pruebas como canal comunicativo y de conexión con el mundo interior infantil.

2º- Los datos deben analizarse en conjunto y no tan sólo a partir de elementos individuales. Hemos de tener en cuenta, además, que el niño es un ser en desarrollo, en constante cambio y no siempre es fácil determinar qué piensa y por qué actúa de determinadas maneras. 

Es posible que muchos de los elementos que aparezcan en el dibujo sean a causa de circunstancias recientes y temporales vividas por el niño y no como consecuencia de la presencia de un rasgo de personalidad concreto y estable. Por ejemplo, un niño puede pintar una casa con caballos porque recientemente ha montado en alguno tras una excursión y le ha gustado. 

En este caso, el niño proyecta principalmente las vivencias de una experiencia reciente y no una característica de personalidad estable, si bien, podemos interpretar que hay una predisposición hacia la búsqueda de libertad, ansias de aventura o escapar de lo cotidiano.

3º- Las diferentes características del niño que podemos ir suponiendo del análisis de esta prueba, sólo tiene validez en tanto en cuanto sean complementadas con otras pruebas u observaciones. Por lo tanto, sólo nos permiten formular hipótesis de trabajo que luego debemos contrastar con otras pruebas. 

La peculiaridad de cada niño, de cada caso, hace muy difícil establecer el mismo significado incluso para dibujos muy parecidos. De aquí la necesidad de este tipo de pruebas sean subordinadas o complementarias de otras más objetivas.

4º- Las interpretaciones del dibujo deberán tener en cuenta la edad del niño. Una misma característica puede tener diferentes significados según la edad.

TEST DEL HOMBRE


Introducción

El dibujo de la Figura Humana pertenece al conjunto de las denominadas técnicas proyectivas en las que la persona no tan sólo se limita a efectuar un simple dibujo sino que se espera que plasme de forma indirecta, la esencia de su propia personalidad. 


También podemos hipotetizar, según los elementos y características del dibujo, acerca de sus capacidades y competencias cognitivas e intelectuales. 

Sin duda, junto con el Test de la Familia, la Casa y el del Árbol, el de la Figura Humana es uno de lo más conocidos y utilizados. 

Varias son las aproximaciones teóricas que han intentado sistematizar la prueba. Las más importantes son:


2- “La Figura Humana” de Karen Machover.

3- “Test de Goodenough”

En esta página vamos a desarrollar principalmente el primero de ellos dado que consideramos que es uno de los que cuenta con mayor soporte experimental y aporta datos tanto del desarrollo evolutivo en el que se encuentra el niño como de su estado emocional.

2- EL DIBUJO DE LA FIGURA HUMANA SEGÚN E.M.KOPPITZ

A) DATOS INICIALES

Según la autora, este test puede aplicarse de forma colectiva o a nivel individual, si bien, se reconoce la ventaja de efectuarlo individualmente ya que permite la observación directa del niño durante la ejecución del dibujo y aportarnos información adicional.


La prueba se ha baremado para niños de entre 5 y 12 años, pudiéndose obtener, a partir de su análisis, un nivel general de madurez mental (CI), así como posibles indicadores emocionales. 

Los resultados del CI obtenidos mediante esta prueba correlacionan, según afirman sus autores, con las pruebas WISC entre un 0,60 y 0,80 (según subtest) y si bien no pueden sustituir a éstas, sí que pueden ser útiles a la hora de discriminar a niños con posibles deficiencias (screening) y, por tanto, susceptibles de evaluar con mayor detalle.

B) SUS BASES: ÍTEMS ESPERADOS Y EXCEPCIONALES


Para poder asumir una puntuación objetiva, la autora efectuó un análisis pormenorizado de las características de los dibujos de la figura humana estudiando la presencia de diferentes elementos según la edad y sexo del niño en una muestra de 1.856 sujetos. 


Para ello diseccionó la figura humana en sus diferentes elementos, en total 30 (cabeza, ojos, nariz, piernas, brazos, etc...). A estos elementos los denominó ítems evolutivos. Se trata (en palabras de la autora) de ítems que se dan sólo en relativamente pocos DFH de niños ubicados en un nivel de edad menor, y que luego aumenta en frecuencia de ocurrencia a medida que aumenta la edad de los niños hasta convertirse en una característica regular de muchos o de la mayoría de los DFH de un nivel de edad dado.

Estos ítems evolutivos se podían clasificar, dentro de cada grupo de edad, en lo que la autora denominó ítems esperados, comunes, bastante comunes y excepcionales

Los ítems esperados son aquellos elementos que aparecen en un porcentaje entre el 80 y 90% aproximadamente de la muestra y, por tanto, son ítems que están consolidados a cierta edad. Su ausencia puede indicar retraso madurativo.

Los items comunes y bastante comunes tienen una probabilidad de aparición media (entre 20 y 80% aproximadamente) y, finalmente, los ítems excepcionales comprenden a aquellos de muy baja presencia a una determinada edad (normalmente inferior al 15% de la muestra).

Por ejemplo, en el grupo de niños de 5 años los ojos aparecen en un 98% de la muestra (ítem esperado), mientras que las pupilas de los ojos sólo lo hacen en el 11% de la misma (ítem excepcional). 

Describiendo los distintos ítems esperados y excepcionales a través de cada edad y teniendo en cuenta si se trata de un niño o una niña, la autora consiguió crear una tabla de puntuación objetiva que podía aportar datos bastante fiables acerca de la maduración cognitiva del niño (C.I.) e incluso detectar posibles problemas emocionales.

C) APLICACIÓN E INSTRUCCIONES


Se sienta al niño frente a una mesa o escritorio vacío y se le presenta una hoja de papel en blanco con un lápiz del nº 2. Luego el evaluador le dice al niño: “Quiero que en esta hoja me dibujes una persona ENTERA. Puede ser cualquier clase de persona que quieras dibujar, siempre que sea una persona completa y no una caricatura o una figura hecha con palos o rallas.” 


Con estas últimas instrucciones lo que se pretende es evitar es que, en especial los niños mayores o más inteligentes, dibujen dibujos estereotipados a algunos de sus héroes televisivos o de ficción.

-No hay tiempo límite para esta prueba. Por lo general no dura más de 10 minutos.

-El niño es libre de borrar, rectificar o cambiar su dibujo durante la ejecución.

La autora, además, sugiere a partir de su larga experiencia, tres principios básicos a tener en cuenta a la hora deanalizar el DFH de niños dentro del rango de edad de 5 a 12 años:

1º) COMO dibuja la figura, sin tener en cuenta a quien dibuja, refleja el concepto que el niño tiene de sí. 

La manera en que el dibujo está hecho y los signos y símbolos empleados, revelan el retrato interior del niño y muestran su actitud hacia sí mismo.

2º) A QUIEN dibuja, es a la persona de mayor interés e importancia para el niño en el momento de realizar el dibujo. 

En la mayoría de casos, los niños se dibujarán a sí mismos, pues obviamente nadie es de mayor importancia para un niño que él mismo. Normalmente, cuando esto sucede, suelen hacerlo de forma bastante realista, no obstante, en ocasiones, algunos niños están tan descontentos consigo mismo que distorsionan las imágenes hasta el punto que guarda poca similitud con su apariencia real.

En ocasiones pueden dibujar personas con las que están en conflicto o sencillamente elegir otras personas antes que él mismo lo que puede indicar cierta desvalorización o poca autoestima.

3º) LO QUE el niño está diciendo en su DFH puede presentar dos aspectos; ser una expresión de sus actitudes y conflictos, o ser un deseo, o ambas cosas a la vez.

-Si un niño describe la persona que dibujó, entonces la descripción se refiere a la persona dibujada; es decir, si se dibujó a sí mismo, la historia se refiere a él.

-Si un niño cuenta una historia espontánea sobre su DFH, entonces el contenido de la historia representa un deseo.

Señalar finalmente que Koppitz, a diferencia de otros autores, no interpreta el plano gráfico, rasgos del trazo o ubicación espacial del dibujo (centrado, superior...).

TEST DEL ÁRBOL


1- INTRODUCCIÓN


El Test del árbol es, sin duda, uno de los instrumentos proyectivos más simples de efectuar por parte de niños, jóvenes y también adultos. Normalmente no hay las resistencias que pueden aparecer con el test de la familia u otros que representan figuras humanas.


Dibujar un árbol es, a simple vista, inofensivo, inocuo, poco intrusivo, por tanto, suele ser muy bien aceptado, incluso para aquellos niños que no dibujan bien.

Pero detrás de la simpleza del árbol van apareciendo plasmados en el papel los diferentes elementos básicos que configuran la estructura del propio “yo”. El árbol toma la personalidad del autor y nos deja contemplar la riqueza de su paisaje personal y sus matices. Es un lienzo único que refleja la verdadera esencia de quien lo ha dibujado.

2- FORMA DE APLICACIÓN


Puede aplicarse a cualquier edad, si bien, en el caso de los niños más pequeños, es a partir de los 5 o 6 años, coincidiendo con la consolidación de las habilidades básicas de dibujo, cuando adquiere mayor relevancia ya que es cuando el árbol aparece con todos sus elementos.


Necesitaremos papel en blanco, lápiz, goma de borrar y podemos también incorporar lápices de colores.

Se invita al niño a que efectúe el dibujo de un árbol cualquiera, el que él desee y se le da la posibilidad de colorearlo si quiere. No hay que darle ninguna idea acerca de cómo debe ser el árbol. El niño debe plasmarlo sin ninguna influencia externa. Si efectúa alguna pregunta o tiene dudas insistir en las instrucciones: “Puedes dibujar el que tu quieras y como desees”.

No existe límite de tiempo para su ejecución.

3- ELEMENTOS NUCLEARES DE ANÁLISIS


a) Raíz y suelo Las raíces representan un elemento de vital importancia. Tienen la doble función de proveer de alimento y energía al árbol a la vez que le sirven de firme sostén adentrándose en las entrañas de la tierra. 

Constituyen también el elemento oculto. La transición entre las emociones más intimas y el mundo exterior.

La raíz suele asociarse a la parte más instintiva, de sentimientos más primarios, correspondería a lo que Freud denominó “Ello”.

El suelo constituye el principio de contacto con la realidad. Es el punto desde el que el tronco emerge para sobrevivir en el medio externo.

A partir de los 9 o 10 años (antes suele ser omitido) el trazo de un suelo firme puede asociarse a firmeza, seguridad, convicción en las ideas propias. Contrariamente, cuando el suelo no está presente significaría, inestabilidad, inseguridad, dudas, falta de arraigo, necesidad de encontrar su propio espacio.

Unas raices proporcionadas y bien dispuestas en la base del tronco suponen seguridad, buen contacto emocional con la familia. El niño se siente querido. Cuando se omiten (a partir 8 o 9 años aprox.) y en función del tamaño del tronco, pueden señalar fragilidad, temor, miedo al mundo externo.

b) Tronco. Es el elemento más identificado con el “Yo”. En él han de plasmarse la percepción que uno tiene de sí mismo y también el grado de seguridad o confianza que se tiene para afrontar los retos del mundo externo. Los troncos débiles, estrechos, irregulares, bajos o deformes muestran un carácter débil, influenciable, que afronta con temor un mundo externo que es asumido como hostil. Por tanto, el tronco débil puede ser un indicador de problemas emocionales.

Muchos niños con grandes carencias afectivas o que han sido objeto de maltratos, suelen pintar un tronco con un agujero en medio para simbolizar inconscientemente su vacío emocional (ver el árbol 3).

c) Las ramas y la copa. Las ramas, las hojas y demás elementos de la parte superior del árbol constituyen las estructuras que se alzan sobre el tronco (sobre el “Yo”) y revelan la calidad e intensidad de las relaciones hacia el mundo exterior. Puede interpretarse como símbolo de los brazos y de la dirección de las aspiraciones.También del estado de ánimo actual.

Según su forma nos describirán a una persona que se adapta al exterior, se comunica eficazmente con los otros o, por el contrario, adopta una posición de retraimiento y defensa de su propio ego ante las amenazas externas.

En algunos dibujos (en especial, la de los niños más pequeños) las ramas pueden ser sustituidas por la copa. En otros aparecen conjuntamente. La copa, según algunos autores (Mauricio Xandró en Tests Gráficos), se relaciona con el auto concepto y el mundo de las ideas. En este elemento se reflejarían además posibles conflictos actuales.

4- ASPECTOS PREVIOS A CONSIDERAR


Conviene que tengamos claros una serie de conceptos antes de intentar descifrar los signos que nos desvela el Test del Árbol.


1º- La interpretación de un dibujo debería basarse en aproximaciones estadísticas, es decir, en que la presencia de una determinada característica del dibujo se asocia con una elevada probabilidad de presentar un rasgo de temperamento o personalidad concreto.

No obstante, en este tipo de test cobran especial relevancia las explicaciones psicoanalíticas al identificar las diferentes partes del árbol (raíces, tronco y ramas) con las estructuras freudianas del ello, yo y super yo.

Independientemente del sistema que utilicemos, hay que ser prudentes en la interpretación de estas pruebas. Los datos deben analizarse en conjunto y no tan sólo individualmente. Hemos de tener en cuenta, además, que el niño es un ser en desarrollo, en constante cambio y no siempre es fácil determinar qué piensa y por qué actúa de determinadas maneras, incluido cuando dibuja. Sin embargo, esta reflexión no debe hacernos perder de vista la gran utilidad de estas pruebas como canal comunicativo y de conexión con el mundo interior infantil.

2º- Las diferentes características del niño que podemos ir suponiendo del análisis de esta prueba, sólo tiene validez en tanto en cuanto sean complementadas con otras pruebas u observaciones. Por lo tanto, sólo nos permiten formular hipótesis de trabajo que luego debemos contrastar con otras pruebas. La peculiaridad de cada niño, de cada caso, hace muy difícil establecer el mismo significado incluso para dibujos muy parecidos. De aquí la necesidad de este tipo de pruebas sean subordinadas o complementarias de otras más objetivas.

3º- Las interpretaciones del dibujo deberán tener en cuenta la edad del niño. Una misma característica puede tener diferentes significados según la edad.

martes, 1 de septiembre de 2015

Teorías de estilos de aprendizaje

Para Kolb el proceso de aprendizaje comienza con una experiencia concreta (acomodador), que es seguida por la observación y reflexión (divergente), que conduce a la formación de conceptos abstractos y generalizaciones (asimilador), que desembocan en hipótesis que deben ser comprobadas en futuras acciones (convergente), que, a su vez, conduce a nuevas experiencias. 

Honey y Mumford parten del análisis de la teoría y el cuestionario de Kolb. Les preocupa averiguar por qué en una situación en la que dos personas comparten texto y contexto una aprende y otra no. La respuesta radica en la diferente reacción de los individuos, explicable por sus diferentes necesidades acerca del modo por el que se ofrece el aprendizaje. 
  • Los autores asumen gran parte de la teoría de Kolb y aceptan su proceso circular del aprendizaje en cuatro etapas. Tratan de aumentar la efectividad en el aprendizaje y de buscar una herramienta que facilite orientación para la mejora del aprendizaje.

Modelos de estilos de aprendizaje

Los distintos modelos y teorías existentes sobre estilos de aprendizaje ofrecen un marco conceptual que permiten entender el comportamiento, como se relaciona este con la forma en que están aprendiendo las personas y el tipo de acción que puede resultar más eficaz en un momento dado. Existen muchos estilos de aprendizaje, a continuación se revisarán algunos de ellos:


Modos de aprender

1.- Visuales: son ese tipo de personas que su fuerte es la observación. ya sea leyendo, haciendo apuntes durante la clase, sobre la clase. viendo imágenes, diapositivas, gráficas, etc. Se aprenden el formato de donde están estudiando. Son los mas matados durante la clase, bueno eso parece por su forma de aprender.

2.- Auditivos: son las personas que al escuchar recaban toda la información que dice su locutor. durante la clase pueden escribir lo que dicta el maestro sin siquiera mirar el cuaderno, y no se sale del renglón. en una clase son las mas relajados ya que se dan el lujo de no estudiar, porque de todo se acuerdan. solo se deben cuidar de no distraerse por que sino ya no entendieron.

3.- Kinestésicos: son personas que aprenden a través del tacto. Tienen que sentir para aprender, tienen que mover y tocar el objeto en estudio. en la clases son las personas que siempre están activas, ya que no pueden estar quietas, porque así es como aprenden. este tipo de personas escriben rápido y sin equivocarse, usando el teclado de una computadora, ellos no se saben de memoria el teclado solo que es el tacto lo que crea su capacidad.



Rasgos cognitivos, afectivos y fisiológicos- estilos de aprender

Una de las definiciones más claras y ajustadas es la que propone Keefe (1988): 

Los Estilos de Aprendizaje son los rasgos cognitivos, afectivos y fisiológicos, que sirven como indicadores relativamente estables, de cómo los dicentes perciben, interaccionan y responden a sus ambientes de aprendizaje


Cuando hablamos de estilos de aprendizaje estamos teniendo en cuenta los rasgos cognitivos, incluimos los estudios de psicología cognitiva que explica la diferencia  en los sujetos respecto a la forma de conocer. Este aspecto cognitivo es el que caracteriza y se expresa en los estilos Cognitivos.

Cuatro aspectos fundamentales nos ayudan a definir los factores cognitivos:
  • Dependencia-independencia de campo.
  • Conceptualización y categorización
  • Relatividad frente a impulsividad
  • Las modalidades sensoriales

El factor dependencia- independencia de campo ha sido estudiado por muchos autores- entre los que sobresale Witkin- que, generalmente, a partir del test de figuras ocultas diagnostican los niveles de dependencia o independencia. En las situaciones de aprendizaje, los dependientes de campo prefieren mayor estructura externa, dirección e información de retorno (feedback), están más a gusto con la resolución de problemas en equipo. Por el contrario, los independientes de campo necesitan menos estructura externa e información de retorno, prefieren la resolución personal de los problemas y no se sienten tan a gusto con el aprendizaje en grupo.


Estilos de aprendizaje

El término 'estilo de aprendizaje' se refiere al hecho de que cuando queremos aprender algo cada uno de nosotros utiliza su propio método o conjunto de estrategias. Aunque las estrategias concretas que utilizamos varían según lo que queramos aprender, cada uno de nosotros tiende a desarrollar unas preferencias globales. Esas preferencias o tendencias a utilizar más unas determinadas maneras de aprender que otras constituyen nuestro estilo de aprendizaje.



No todos aprendemos igual, ni a la misma velocidad no es ninguna novedad. En cualquier grupo en el que más de dos personas empiecen a estudiar una materia todos juntos y partiendo del mismo nivel, nos encontraremos al cabo de muy poco tiempo con grandes diferencias en los conocimientos de cada miembro del grupo y eso a pesar del hecho de que aparentemente todos han recibido las mismas explicaciones y hecho las mismas actividades y ejercicios. Cada miembro del grupo aprenderá de manera distinta, tendrá dudas distintas y avanzará más en unas áreas que en otras.



viernes, 28 de agosto de 2015

Teoría de percepción

La percepción obedece a los estímulos cerebrales logrados a través de los cinco sentidos, vista, olfato, tacto, auditivo y gusto, los cuales dan una realidad física del entorno. Es la capacidad de recibir por medio de todos los sentidos, las imágenes, impresiones o sensaciones para conocer algo. También se puede definir como un proceso mediante el cual una persona selecciona, organiza e interpreta los estímulos, para darle un significado a algo. Toda percepción incluye la búsqueda para obtener y procesar cualquier información. Percibe un momento o situación estimulando su capacidad para interpretar las cosas.


 

Trastornos del aprendizaje



Los Trastornos específicos del desarrollo del aprendizaje escolar constituyen un conjunto de problemas que interfieren significativamente en el rendimiento en la escuela, dificultando el adecuado progreso del niño y la consecución de las metas marcadas en los distintos planes educativos. 

A pesar de que suelen presentarse conjuntamente con alteraciones en el funcionamiento del sistema nervioso central, no son el resultado de un retraso mental asociado, de una privación sensorial o de un trastorno emocional grave. Por el contrario, estos trastornos surgen de alteraciones de los procesos cognoscitivos. Es probable que exista alguna alteración biológica secundaria, sin embargo, lo que los caracteriza es que el déficit se plantea en un área muy concreta. Los más habituales son los que hacen referencia a la adquisición de la lectura (dislexia), a la escritura o al cálculo.

Autores que hablan sobre los estilos de aprendizaje

El concepto Estilo de Aprendizaje es definido de forma muy variada según los autores Algunas definiciones de Estilos de Aprendizaje son: 

  • Dunn y Dunn (1978) definen Estilos de Aprendizaje como “un conjunto de características personales, biológicas o del desarrollo, que hacen que un método, o estrategia de enseñar sea efectivo en unos estudiantes e inefectivo en otros”. 


  • Alonso y otros (1994:48) de acuerdo con Keefe (1988) explican que los Estilos de Aprendizaje son “los rasgos cognitivos, afectivos y fisiológicos que sirven como indicadores relativamente estables, de cómo los dicentes perciben, interrelaciones y responden a sus ambientes de aprendizaje”. 


  • Guild y Garger (1998) consideran que los Estilos de Aprendizaje son “las características estables de un individuo, expresadas a través de la interacción de la conducta de alguien y la personalidad cuando realiza una tarea de aprendizaje”. 


 


Alonso (1992) basándose en los resultados obtenidos en su investigación elaboró una lista con características que determinan el campo de destrezas de cada Estilo:
  • Activo: Animador, Improvisador, Descubridor, Arriesgado, Espontáneo
  • Reflexivo: Ponderado, Concienzudo, Receptivo, Analítico, Exhaustivo
  • Teórico: Metódico, Lógico, Objetivo, Crítico, Estructurado
  • Pragmático: Experimentador, Práctico, Directo, Eficaz, Realista
Las características de los cuatro estilos de aprendizajes propuestos por Honey Alonso se narran en el siguiente vídeo:


FACTORES PERSONALES DEL APRENDIZAJE

ACTIVIDAD

Del siguiente cuadro FACTORES PERSONALES DEL APRENDIZAJE explicar su composición.
  • Para usted que son las variables cognitivas
  • Porque se divide en capacidad, intensión y forma de ser
  • A que se le llama aprendizaje según el esquema





ESTILOS DE APRENDIZAJE

En enseñanza nos enfrentamos a una gran variedad de posibles dificultades para el aprendizaje, como cada estudiante es un mundo aparte se puede presentar en ellos muchos estilos de aprendizaje. Ahora para poder realizar prácticas de calidad y hacer que la mayor cantidad de educandos tengan un aprendizaje significativo es necesario en qué consisten estas formas de aprender para así identificarlas en el aula de clase.

Definir el constructor estilo de aprendizaje es tarea esencial para delimitar las áreas que abarca y sobre todo sus posibles aplicaciones, pero resulta difícil ofrecer una definición única que pueda explicar adecuadamente aquello que es común a todos los estilos descritos en la literatura (Witkin Herman 1985).

Muchos autores dan su propia definición del término, como por ejemplo las que presentamos a continuación:

“Los estilos de aprendizaje son los rasgos cognitivos, afectivos y fisiológicos que sirven como indicadores relativamente estables, de cómo los alumnos perciben interacciones y responden a sus ambientes de aprendizaje”. Keefe (1988) Recogida por Alonso (1994)

Los rasgos cognitivos tienen que ver con la forma en que los estudiantes estructuran los contenidos, forman y utilizan conceptos, interpretan la información, resuelven los problemas, seleccionan medios de presentación (visual, auditivo, kinestésico), etc.

Los rasgos afectivos se vinculan con las motivaciones y expectativas que influyen en el aprendizaje.

Los rasgos fisiológicos están relacionados con el biotipo y el biorritmo del estudiante.

“El estilo de aprendizaje es la manera en la que un aprendiz comienza a concentrarse sobre una información nueva y difícil, la trata y la retiene”. Dunn and Dunn (1985).

“El estilo de aprendizaje describe a un aprendiz en términos de las condiciones educativas que son más susceptibles de favorecer su aprendizaje, (…) ciertas aproximaciones educativas son más eficaces que otras para él”. Hunt (1979), en Chevrier J., Fortin, G y otros (2000).

La noción de estilo de aprendizaje se superpone a la de estilo cognitivo pero es más comprensiva puesto que incluye comportamientos cognitivos y afectivos que indican las características y las maneras de percibir, interactuar y responder al contexto de aprendizaje por parte del aprendiz. Concretan pues la idea de estilos cognitivos al contexto de Aprendizaje (Willing 1988; Wenden 1991).

El término ‘estilo de aprendizaje’ se refiere al hecho de que cada persona utiliza su propio método o estrategias a la hora de aprender. Aunque las estrategias varían según lo que se quiere aprender, cada uno tiende a desarrollar ciertas preferencias o tendencias globales, tendencias que definen un estilo de aprendizaje. Se habla de una tendencia general, puesto que, por ejemplo, alguien que casi siempre es auditivo puede en ciertos casos utilizar estrategias visuales.

Cada persona aprende de manera distinta a las demás: utiliza diferentes estrategias, aprende con diferentes velocidades e incluso con mayor o menor eficacia incluso aunque tengan las mismas motivaciones, el mismo nivel de instrucción, la misma edad o estén estudiando el mismo tema. Sin embargo más allá de esto, es importante no utilizar los estilos de aprendizaje como una  herramienta para clasificar a los estudiantes en categorías cerradas, ya que la manera de aprender evoluciona y cambia constantemente.

Revilla (1998) destaca, finalmente, algunas características de los estilos de aprendizaje: son relativamente estables, aunque puedan cambiar; pueden ser diferentes en situaciones diferentes; son susceptibles de mejorarse: y cuando a los alumnos se les enseña según su propio estilo de aprendizaje, aprenden con las efectividad.

En general (Woolfolk, 1996:126), los educadores prefieren hablar de ‘estilos de aprendizaje’, y los psicólogos de ‘estilos cognoscitivos’.

No hay que interpretar los estilos de aprendizaje, ni los estilos cognitivos, como esquemas de comportamiento fijo que predeterminan la conducta de los individuos. Los estilos corresponden a modelos teóricos, por lo que actúan como horizontes de la interpretación en la medida en que permiten establecer el acercamiento mayor o menor de la actuación de un sujeto a un estilo de aprendizaje. En este sentido, los estilos se caracterizan por un haz de estrategias de aprendizaje que se dan correlacionadas de manera significativa, es decir cuya frecuencia de aparición concurrente permite marcar una tendencia. Sin embargo, ello no significa que en un mismo sujeto no puedan aparecer estrategias pertenecientes en teoría a distintos estilos de aprendizaje. 

Podríamos decir que la noción de estilo actúa como instrumento heurístico que hace posible el análisis significativo de las conductas observadas empíricamente. Al mismo tiempo hay que señalar que es fundamental analizar desde un punto de vista sistémico cómo un conjunto de estrategias se dan relacionadas en un individuo concreto. Ello nos lleva afirmar que tan importante es efectuar un estudio de las correlaciones de ciertas estrategias, que permitirían establecer las tendencias de un grupo respecto de un determinado estilo, como realizar un estudio de casos que permitiera descubrir cómo se dan asociadas en un mismo individuo las distintas estrategias de aprendizaje. Villanueva M. Luisa (1997).

Otros autores, por último, sugieren hablar de ‘preferencias de estilos de aprendizaje’, más que de ‘estilos de aprendizaje’. Para Woolfolk (1996:128), las preferencias son una clasificación más precisa, y se definen como las maneras preferidas de estudiar y aprender, tales como utilizar imágenes en vez de texto, trabajar solo o con otras personas, aprender en situaciones estructuradas o no estructuradas y demás condiciones pertinentes como un ambiente con o sin música, el tipo de silla utilizado, etc. La preferencia de un estilo particular tal vez no siempre garantice que la utilización de ese estilo será efectiva. De allí que en estos casos ciertos alumnos pueden beneficiarse desarrollando nuevas formas de aprender.

MODELOS DE ESTILOS DE APRENDIZAJE

Los distintos modelos y teorías existentes sobre estilos de aprendizaje ofrecen un marco conceptual que nos permita entender los comportamientos diarios en el aula, como se relacionan con la forma en que están aprendiendo los alumnos y el tipo de acción que puede resultar más eficaces en un momento dado.

Existe una diversidad de clasificaciones de los modelos de “estilos de aprendizaje” Chevrier Jacques (2001), Garza R. y Leventhal S. (2000), Jenssen Eric (1994), Chavero Blanco (2002), Cazau Pablo (2001).

Solo citaremos algunos dando al lector la oportunidad de ahondar en el tema buscando las características de otros.

Un modelo típico de esta clasificación es “Dunn and Dunn Learning Style Inventory” que identifican 21 elementos que configuran lo que podríamos llamar “gustos personales” en la forma de aprender; y es que, es la persona la que aprende, con sus gustos, sus actitudes, su forma de ser y de estar. Este modelo se basa en la idea de que cada alumno aprende a su modo, y como existen una serie de factores que condicionan el estudio (ruido, luz, temperatura, movilidad, responsabilidad…) y que cada uno influye en el estudiante de determinada manera.

Otro modelo usado en la clasificación de estilos de aprendizaje el “Canfield’s Learning Style Inventory” que caracteriza la tipología de los estudiantes en base a cuatro categorías:

Condiciones para Aprender

Compañeros de clase: trabaja en equipo; relaciones buenas con otros estudiantes; tiene amigos en clase…

Organización del curso


  • Objetivos: Si se marca unos objetivos y adecua los procedimientos a los objetivos.
  • Competencia: Si se compara con los otros.
  • Relación con el profesor.
  • Como debe ser detallada la información.
  • Independencia: en el trabajo.
  • Autoridad: Desea la disciplina y el orden en clase.

Áreas de interés


  • Numéricas: matemáticas, lógica, informática.
  • Cualitativo: lenguaje, escrito, editando o hablando.
  • Inanimado: Trabajando con cosas; diseñando, reparando, ideando, operando.
  • Gente: Trabajando con gente; entrevistando, aconsejando, vendiendo, ayudando.

Modos de Aprender


  • Escuchando: Oyendo información; conferencias, cintas, discursos, etc
  • Leyendo: Examinando la palabra escrita; leyendo textos, etc.
  • Icónico: Viendo ilustraciones; películas, cuadros, gráficos, etc.
  • Experiencia directa: Manipulando; practicando en el laboratorio, salidas al campo, etc.

Grado o nivel de conocimiento en relación con los otros

  • Superior o sobresaliente
  • Por encima promedio o nivel bueno
  • Promedio o satisfactorio
  • Por debajo del promedio o insuficiente

Grasha y Riechman en 1975, teniendo en cuenta el contexto del aprendizaje en grupos, desarrollan un modelo en base a las relaciones interpersonales. El instrumento que ellos elaboran, el GRSLSS, supone la existencia de tres dimensiones bipolares:


  • Autónomos/ dependiente
  • Colaborativo/competitivo
  • Participativo/no participativo

1. Competitivo: aprende el material para hacer las cosas mejor que los demás en el salón de clases. Compite con otros estudiantes para obtener premios como calificaciones altas y la atención del profesor. El salón de clases se convierte en una situación de ganar o perder donde quiere ganar siempre. En la clase prefiere: ser líder del grupo en las discusiones o proyectos; hacer preguntas; destacar individualmente para obtener reconocimiento; algún método de enseñanza centrado en el profesor.

2. Colaborativo: el aprendizaje ocurre mejor al compartir ideas y talentos. Es cooperativo con maestros y compañeros. La clase es un lugar para la interacción social y aprendizaje de contenidos.

En la clase prefiere: participar en las discusiones de pequeños grupos; manejar los materiales junto a sus compañeros; proyectos de grupo, no individuales; notas o calificaciones por la participación del grupo.

3. Evasivo: típico de los estudiantes que no están interesados en el contenido del curso en una sala de clases. No participa con profesores ni compañero. Desinteresado en lo que pasa en la clase.

En la clase prefiere: estar desmotivado; las autoevaluaciones o las coevaluaciones donde todos obtienen una calificación de aprobado, no los exámenes; no leer lo que se les asigna; no realizar las tareas; no atender a los profesores entusiastas; no involucrarse en interacciones maestro-alumno, ni a veces en interacciones alumno-alumno.

4. Participativo: quiere aprender el contenido del curso y le gusta asistir a clases. Toma la responsabilidad de obtener lo más que pueda de la clase. Participa con los demás cuando se le pide que lo haga.

En la clase prefiere: actividades que impliquen discusiones o debates; que le den la oportunidad de discutir la información recibida en clases; tareas de lecturas; cualquier tipo de examen; profesores que lo motiven a analizar y sintetizar la información del curso.

5. Dependiente: poca curiosidad intelectual, aprende sólo lo que quiere. Ve a los profesores y los compañeros como fuente de estructura y apoyo. Busca la figura de autoridad en la sala para que le digan que tiene que hacer.

En la clase prefiere: que el profesor apunte de manera esquematizada lo que se va a realizar; fechas e instrucciones claras para la entrega de tareas; clases centradas en el profesor.

6. Independiente: le gusta pensar por sí mismo. Prefiere trabajar solo, pero escucha las opiniones de los demás compañeros. Aprende el contenido del curso que piensa que es necesario. Confía en sus propias habilidades de aprendizaje.

En la clase prefiere: estudiar de manera independiente y a su propio ritmo; los problemas que le proporcionan la oportunidad de pensar por sí mismo; los proyectos libres sugeridos por él mismo, clases centradas en el estudiante.

Modelo de Kolb “Experimental Learning” (Kolb 1984). El modelo de estilos de aprendizaje elaborado por Kolb supone que para aprender algo debemos trabajar a procesar la información que recibimos. Kolb dice que, por un lado, podemos partir:

a.    De una experiencia directa y concreta
b.    Bien de una experiencia abstracta, que es la que tenemos cuando leemos acerca de algo o cuando alguien nos lo cuenta

Las experiencias que tengamos, concretas o abstractas, se transforman en conocimiento cuando las elaboramos de alguna de estas dos formas:
a.    Reflexionando y pensando sobre ellas.
b.    Experimentando de forma activa con la información recibida.

Según el modelo de Kolb un aprendizaje óptimo es el resultado de trabajr la información en cuatro fases:




Fases del modelo de Kolbert

En la práctica, la mayoría de nosotros tendemos a especializarnos es una, o como mucho dos, de esas cuatro fases, por lo que se pueden diferenciar cuatro tipos de alumnos, dependiendo de la fase en la que prefieran trabajar:


  • Divergentes
  • Convergentes
  • Asimiladores
  • Acomodadores

1. Divergentes: se basan en experiencias concretas y observación reflexiva. Tienen habilidad imaginativa (Gestalt), es decir, observan el todo en lugar de las partes. Son emocionales y se relacionan con las personas. Este estilo es característico de las personas dedicadas a las humanidades. Son influidos por sus compañeros.

2. Convergentes: utilizan la conceptualización abstracta y la experimentación activa. Son deductivos y se interesan en la aplicación práctica de las ideas, preguntas o problemas. Son más pegados a las cosas que a las personas. Tienen intereses muy limitados. Se caracterizan por trabajar en las ciencias físicas. Son personas que planean sistemáticamente y se fijan metas.

3. Asimiladores: usan la conceptualización abstracta y la observación reflexiva. Se basan en modelos teóricos abstractos. No se interesan por el uso práctico de las teorías. Son personas que planean sistemáticamente y se fijan metas.

4. Acomodadores: se basan en la experiencia concreta y la experimentación activa. Son adaptables, intuitivos y aprenden por ensayo o error. Confían en otras personas para obtener información y se sienten a gusto con los demás. A veces son percibidos como impacientes e insistentes. Se dedican a trabajos técnicos y prácticos. Son influidos por sus compañeros.

Para su trabajo independiente puede profundizar en algunos de estos modelos identificando estudiantes de acuerdo a las características enunciadas.

Realizar un análisis de la población estudiantil identificando cada uno de los factores que pueden influenciar el aprendizaje de los mismos, establecer cuáles de los modelos presentados se adecuan más a las características de la población estudiada. Para su estudio debe tomar como mínimo 20 estudiantes (si es posible de diferente grado de escolaridad).

Exploración temática:


  • Otros modelos que pueden ayudar al docente en su práctica pedagógica
  • Visual, auditivo, kinestésico (VAK)
  • Programación Neuro- Lingüística (PNL)
  • Modelo de Mc Carthy (1987)
  • Honey y Mumford
  • En qué consisten dichos modelos, encontrar similitudes y diferencias.

DESARROLLO DE LA MEMORIA

A medida que avanza el desarrollo cognoscitivo también lo hace el de la memoria. La habilidad para recordar mejora en gran medida hacia la infancia intermedia, en parte porque la capacidad de memoria de los niños aumenta y, en parte, porque aprenden a utilizar diversos mecanismos mnemotécnicos o estrategia deliberadas para ayudarse a recordar.

De acuerdo con la teoría del procesamiento de la información, la memoria es como un sistema de archivo que opera a través de tres pasos básicos: codificación, almacenamiento y recuperación.

La memoria inmediata aumenta con rapidez en la infancia intermedia; esto puede verse al preguntar a los niños que recuerden series de dígitos en orden inverso a aquel en que los escucharon, por ejemplo si son seis, entre 5 y los 6 años, los niños pueden recordar sólo dos dígitos, y por lo general durante la adolescencia pueden recordar seis. La memoria relativamente deficiente de los niños más pequeños puede explicarse porque tiene ciertas dificultades para resolver determinados tipos de problemas, puede ser que no sean capaces de reunir todas.